Derecho a la comunicación
Cuando creamos o nos incorporamos a núcleos de acción y trabajo como los telecentros comunitarios buscamos “decir” o “escuchar” algo.

La necesidad de socializar ideas, hacer diálogos y construir proyectos es, en sí misma, la acción de comunicar. Siendo así, los grupos humanos han dado forma a sus escenarios de comunicación dependiendo de sus necesidades y características propias. Ese derecho humano a la comunicación y a la información es el que implícitamente mueve a los individuos y a las comunidades a relacionarse entre sí.

Cuando creamos o nos incorporamos a núcleos de acción y trabajo como los telecentros comunitarios buscamos “decir” o “escuchar” algo. La necesidad de socializar ideas, hacer diálogos y construir proyectos es, en sí misma, la acción de comunicar. Siendo así, los grupos humanos han dado forma a sus escenarios de comunicación dependiendo de sus necesidades y características propias. Ese derecho humano a la comunicación y a la información es el que implícitamente mueve a los individuos y a las comunidades a relacionarse entre sí.

Es importante entonces estar conscientes de las posibilidades que nos dan las herramientas de información y comunicación y, principalmente, cómo podemos, ayudados de estas herramientas, ser partícipes de los asuntos públicos en nuestros respectivos países. ¿Recuerdan que en la introducción a esta herramienta hablábamos de la sostenibilidad social y política a más de la tecnológica? Pues bien, vamos dando forma a nuestro rompecabezas y las partes que requieren ser trabajadas para hacer de nuestro telecentro, una iniciativa social sostenible.